viernes, 25 de septiembre de 2009

TAXIDERMIC ART: POLLY MORGAN


Si hablamos de arte controvertido y transgresor uno de los nombres imprescindibles dentro de la escena contemporánea sería el de la británica Polly Morgan.
A pesar de que sus obras pueden resultar desagradables para algunos, otros las consideran de una belleza conmovedora.
Personalmente me cuento entre estos últimos aunque he de reconocer que mi primera reacción ante la obra de Morgan fue a un mismo tiempo de atracción y rechazo.

Hay que aclarar, tal y como lo hace la propia artista en su web, que ningún animal de los que utiliza para sus creaciones ha sido sacrificado para tal propósito, sino que los cuerpos proceden de veterinarias o del hallazgo de animales ya muertos.

Al contrario de lo que ocurre con la taxidermia tradicional, que trata de hacer que el animal parezca aún vivo y de situarlo en su hábitat natural, Morgan utiliza esta técnica para preservar la belleza de los colores y las formas, pero no pretende representar en ningún momento a un animal vivo, más bien al contrario suele situarlos en composiciones inesperadas que a veces recrean la muerte de los mismos.


Polly Morgan asegura ser una amante de los animales, pero también de lo oscuro; así la taxidermia le permite compaginar ambas cosas.
"En mis obras trato de lograr algo hermoso a partir de algo que nadie esperaría que lo fuera", dice la artista.


Los trabajos de Morgan despiertan gran polémica, tanto por la utilización de cadáveres de animales para realizar obras de arte (por la que algunos de los amantes de la naturaleza sienten repulsión), como por su macabra apreciación de la belleza.
Sin embargo, en la actualidad es una de las artistas más cotizadas y entre sus clientes se encuentran muchos personajes famosos. Existe una "anécdota" al respecto que ilustra perfectamente la impresión que la obra de Morgan puede causar en algunas personas, como los empleados de la empresa de mudanzas que trabajaron en el traslado de la cantante Courtney Love (a veces más conocida como la viuda de Kurt Cobain) y que tras encontrarse con un pajarillo muerto dentro de una caja de fósforos a medio abrir, decicieron que era mejor tirarlo a la basura sin saber que se trataba de una obra de Morgan valorada en ocho mil libras.

Este episodio nos muestra lo que yo considero uno de los dilemas morales subyacentes en la obra de Polly Morgan...la contradicción de encontrar la belleza en algo muerto, especialmente dentro de la concepción que posee nuestra cultura occidental, que rechaza tanto la vejez como la muerte y no los acepta como parte del ciclo vital.

 Web de Polly Morgan 


 Entrevista con Polly Morgan 

jueves, 24 de septiembre de 2009

MABON




Mabón es la festividad solar o Sabbath que celebra el Equinoccio de Otoño, a la que también se conoce con los nombres de Mea´n Fo´mhair, Winter Fidding, Alban Elfed ("Luz de Otoño"), Última Cosecha, Cosecha del Vino, Cornucopia, Nacimiento del Invierno...se celebra dependiendo del año, entre los dias 20 y 25 de Septiembre y coincide con la entrada del Sol en Libra.

El nombre de Mabon no es, sin embargo, histórico, ya que aunque el pueblo celebraba esta festividad no ha llegado hasta nosotros el nombre que le daban; de esta forma el nombre de Mabón, que hace referencia a un dios galés de la caza y la fertilidad fue acuñado por Aidan Kelly en los años 70, al igual que el nombre neodruídico de Alban Elfed, que fue otorgado a la festividad por Iolo Morganwg, quien trató de reconstruir la tradición y filosofía de los druidas y bardos galeses.
El dios galés Mabón ("hijo divino") era hijo de Modron ("madre divina") y provenía del antiguo dios británico Maponos (el cual fue comparado con Apolo por los romanos). Para los irlandeses su equivalente era Aegnus Mac Óg. Todos ellos fueron jóvenes dioses cazadores o guerreros asociados con la fertilidad.


Durante esta festividad, cuando el Sol entra en el signo de Libra, celebramos que día y noche igualan sus horas...para que poco a poco la oscuridad vaya ampliando su reinado durante los meses de invierno...en los cuales las noches serán más largas.
En Mabón damos gracias por la fertilidad y los dones de la Tierra, agradecemos al Dios y la Diosa las bendiciones otorgadas y nos preparamos para una época de reflexión e introspección.

La Diosa envejece y se convierte en la Anciana, o la Hechicera, su aspecto más lleno de sabiduría y magia; mientras que el Dios se prepara para su inminente muerte en Samhain (el final del año, el día más mágico, en el cual las fronteras entre la realidad y el mundo mágico se vuelven más tenues) y su posterior resurreción en Yule.

Mabon nos invita a reflexionar sobre la necesidad tanto de la luz, como de la oscuridad, y sobre el eterno e inevitable ciclo de nacimiento, madurez, muerte y resurreción al que todo y todos estamos sujetos.
El Equinoccio de otoño es una época de serenidad, de calma y meditación, a la cual la propia naturaleza nos induce. Se realiza la última cosecha y las plantas dejan de producir mientras la tierra se prepara para sumirse en su letargo invernal.

Los árboles se despojan de sus hojas y nos invitan a soltar lo viejo, a deshacernos de aquello que ya no necesitamos, a preparanos para terminar un ciclo y empezar otro...

Mabón significa también equilibrio, ya que día y noche igualan sus horas, y de hecho la festividad coincide con la entrada del Sol en el signo de Libra, la Balanza, es necesario sentir este equilibrio dentro de nosotros mismos y adaptarnos al ciclo natural de la vida...

Es el momento de recoger los frutos de nuestro jardín o huerto...y también otro tipo de cosecha: los frutos de nuestros trabajos espirituales, mágicos...o cualquier otro tipo de labor...todas darán su fruto.

Mabon es una festividad de la cosecha y durante ella se celebraban rituales relacionados con la misma, y de forma muy especial con la vendimia, que se realiza durante estos dias (de hecho Mabon es celebrado durante el Mes de la Vid, si atendemos al calendario arbóreo celta reconstruído por Robert Graves).
Para algunos de los antiguos pueblos celtas la cosecha era un acto de "violencia" para con las divinidades de la tierra y en especial la recogida de los últimos frutos, la cual se realizaba de forma ritual por un hombre elegido que debía trenzar con el trigo una muñeca que simbolizaba el poder fertilizador de la Madre Tierra, ésta tradicionalm,ente forma femenina pero también podía representar una libre o una yegua.
A menudo la muñeca o "reina de la coseha" era guardada por aquel que recogía el último haz hasta la primavera siguiente, durante la cual era plantada en sus tierras para asegurar la fertilidad de las mismas, en otros lugares la muñeca se pasaba de vecino a vecino o se dejaba durante la noche en los campos de un agricultor perezoso o lento.
Estas muñecas hechas con espigas de trigo, tradicionales en diversas celebraciones relacionadas con la cosecha a lo largo de toda Europa se suponía que capturaban e su interior el espíritu de la cosecha (de hecho hay teorías que indican la procedencia de la palabra "doll" o "dolly", muñeca en inglés, como corrupción de "idol", ídolo). Recibía diferentes nombres dependiendo del lugar, algunos de ellos son: "Madre Haz" en Bretaña, Caseg Fedi o Caseg ben Fedi en Gales ("la yegua de la cosecha" o "el final de la yegua de la cosecha"), Wratch ("la bruja") en el norte de Pembrokeshire, sur de Cardiganshire y oeste de Carmarthenshire, Neck en el sur de Pembrokeshire, Reina de la cosecha o Cailleac ("la anciana" o "la hechicera") en Escocia (dependiendo de si la cosecha había sido buena, en cuyo caso recibía el primer nombre o escasa, en cuyo caso recibía el segundo, pues la vieja hechicera es sabia y poderosa pero estéril), Kornmutter o Kornwolf ("madre o loba del maíz") en Germania o Baba en Polonia.

Otras tradiciones correspondientes a esta época son la recolección de hierbas, la fabricación de coronas de hiedra y avellano como ofrenda al dios anciano ("el viejo hombre verde"), ofrendar manzanas en los enterramientos o túmulos funerarios o la fabricación de cornucopias, simbolizando nuestro agradecimiento por la abundancia del estío.

La festividad del equinoccio fue cristianizada como el día de San Miguel Arcángel, que se celebra el 25 de Septiembre.
Correspondencias de Mabón:

Colores: anaranjado, rojo, amarillo, marrón, dorado, violeta.

Dioses: Mabón y su madre Modron, Thor, Isis, Freya, Hermes, Deméter, Perséfone, Pomona, Bona Dea, Hades, Dioniso, Baco, Maponos, el Hombre Verde y todas las Diosas Madres, especialmente en su aspecto de Anciana/Hechicera

Árboles, Hierbas & Frutos: Avellano, Maíz, Álamo, Avellanas, Nuez, Bellotas, Ramitas de roble, Trigo, Hojas de otoño, Tallos de trigo, Girasol, Conos de Ciprés, Conos de pino, Manzana, Milenrama, Romero, Caléndula, Camomila...

Inciensos: Mirra, Benjuí, Salvia, Cardo, Madreselva, Ciprés, Sándalo, Pino, Enebro.

Piedras: Zafiro, ambar amarillo, ojo de tigre, ojo de gato, cuarzo, oro. adventurina y cualquier piedra de
color rojizo, anaranjado o amarillo ya que al ser una festividad solar las piedras y minerales regentados por el Sol atraerán simbolicamente la energía del mismo.

Alimentos: Pan, habas, calabaza, manzanas, zanahorias, patatas, cebollas, máiz, peras,
 uvas, granadas bellotas, semillas, frutos secos, vino, cerveza y sidras.

lunes, 21 de septiembre de 2009

MEMENTO MORI: FOTOGRAFÍA POSTMORTEM


Se llama Fotografía Post Mortem a toda aquella que es tomada después de la muerte de una persona y dentro de la misma se encuentran disciplinas como la fotografía forense o el registro de disecciones, sin embargo la fotografía post mortem de la que pretendo hablar en este post es aquella que surgió y se popularizó durante el siglo XIX y que retrataba, como recordatorio, a los familiares una vez fallecidos.



Se trata de una costumbre que tal vez hoy nos parezca macabra pero que hay que situar correctamente en su época y contexto. Este tipo de fotografía nace casi al mismo tiempo que la propia disciplina fotográfica. En 1816 Nicéphore Niepce obtuvo las primeras imágenes fotográficas y la fotografía más antigua que se conserva data de 1826.
La primera fotografía post mortem es tomada en 1839 en Paris y la costumbre se extiende rápidamente a otros países. Evidentemente, por aquel entonces ser fotografiado era algo a lo que no todo el mundo podía acceder y que se reservaba para ocasiones muy especiales. ¿Y que ocasión más especial que la partida de un ser querido? Al fin y al cabo era la última oportunidad de conservar una imagen de la persona fallecida.

Por otra parte, los difuntos eran sujetos ideales para el retrato fotográfico, por los largos tiempos de exposición que requerían las técnicas del siglo XIX. Niepce necesitó ocho horas de exposición, ni mas ni menos, para obtener sus primeras imágenes, por lo que en aquella época era más popular el daguerrotipo, inventado por Louis Daguerre en 1839, el cual reducía los tiempos necesarios de exposición y cuyo procedimiento sería el antecesor de la fotografía instantánea de Polaroid.
Hércules Florence, Hippolythe Bayard y William Fox Talbot desarrollaron métodos diferentes. El de Talbot, basado en un papel cubierto con cloruro de plata, es el que más se acerca a la fotografía actual ya que producía un negativo que podía ser positivado tantas veces como se desease.

Dada la gran popularidad de la fotografía post mortem, especialmente a partir de 1860 (cuando la mayoría de la gente empezó a poder permitirse el tener un retrato fotográfico, aunque este seguía reservándose para ocasiones especiales) hubo incluso fotógrafos que se especializaron en esta disciplina como podemos comprobar en un extracto de el diario "El Nacional" (1861) en el que el fotógrafo Francisco Rave y su socio José María Aguilar anuncian que "Retratan cadáveres a domicilio, a precios acomodados..."




En un principio se solía retratar a los difuntos en actitud de reposo, como si estuviesen durmiendo o descansando, simbolizando así el "sueño eterno", un eufemismo con el que se alude a la muerte.
También se hizo común el retratar a los cadáveres acompañados de sus seres queridos: madres sosteniendo a sus bebés muertos, niños sentados al lado de sus hermanos recién fallecidos o el finado rodeado de sus parientes cercanos.


Otra costumbre era disponer al muerto en una silla o en actitud cotidiana, simulando que estaba vivo, para lo cual, a menudo debían abrirse los ojos del difunto. Proceso que, en algunas fotografías, esta realizado de forma magistral mientras que en otras deja traslucir la falta de vida del cadáver fotografiado.
El fotógrafo solía ser el encargado de maquillar y vestir el cuerpo.

Posteriormente comenzaron a utilizarse ornamentos, normalmente símbolos relacionados con la muerte, como flores o crucifijos.
La fotografía post mortem se mantuvo como práctica extendida hasta mediados del siglo XX. A partir de entonces y aun en la actualidad este tipo de fotografías se realiza solamente tras la muerte de personalidades importantes y normalmente ya en el ataúd o durante el velatorio.



Aunque desde nuestro punto de vista actual esta costumbre pueda parecer morbosa o macabra nada más lejos de la realidad, pues en su época era algo muy común y totalmente aceptado por la sociedad, aunque quizá la muerte no es hoy en dia, algo que consideramos tan cotidiano, ya que evidentemente las tasas de mortandad (especialmente las infantiles) han descendido bastante y quizá cada vez la vejez y la muerte son más rechazados, siendo algo que la sociedad prefiere obviar. Sin embargo, como dice la frase de origen romano, aquella que un sirviente le susurraba al emperador o el general victorioso durante su triunfo, y que ha pasado a designar un tipo de arte dentro del que se engloba la fotografía post mortem: Memento Mori , " Recuerda que eres mortal".

domingo, 20 de septiembre de 2009

EOS Y TITÓN

El carácter de la diosa Afrodita, especialmente como Venus en la mitología romana, era el de una diosa caprichosa y voluble. Diosa del amor...si, pero implacable con sus adversarios...
Es bien conocida su relación amorosa con Ares (Marte), dios de la guerra, a pesar de estar casada con Hefesto (Vulcano), el dios del fuego y la forja, pero también el menos agraciado de entre todos los dioses del Olimpo.
De hecho, es bastante conocido el episodio en el cual, conocedor de las infidelidades de su esposa, Hefesto tendió a los amantes una trampa, con la cual quedaron atrapados así en una red cuando se disponían a entregarse a sus amorosos juegos. Hefesto esperaba así escarmentarlos, pero ocurrió todo lo contrario a sus expectativas, convirtiéndose él, como cornudo, en el hazmerreir del resto de dioses del Olimpo.

 Después de disfrutar de los favores sexuales de Afrodita, Ares continuó dando rienda suelta a su pasión con Eos, diosa del amanecer, la aurora.
Pero en una ocasión Afrodita descubrió juntos a los amantes y, presa de los celos, maldijo a la pobre Eos condenándola a no volver a amar nunca más a un dios, de forma que a partir de entonces solamente sintiese pasión por los mortales.
La maldición se cumplió, pues al poco tiempo, Eos se enamoró perdidamente de Titón, un principe troyano de gran hermosura.
Su amor fue correspondido y ambos se sentían tan dichosos y unidos, no queriendo separarse jamás, que en un momento dado Titón pidió a Eos que le concediese el don de la vida eterna, para permanecer a su lado hasta el final de los tiempos, petición a la que Eos accedió sin apenas pensarlo.
Pasaron los años y los amantes vivían en una gran dicha, hasta que, con el tiempo, Eos descubrió que al hacer inmortal a Titón había olvidado hacerlo también joven y saludable para siempre...pues Titón fue convirtiéndose en un viejo decrépito y achacoso...condenado a soportar este estado por toda la eternidad.
Finalmente Titón suplicó a su amada Eos que le permitiese morir en paz, pues su vida estaba llena de dolor y era insoportable.
Eos pidió entonces ayuda a Zeus, pero ni siquiera el dios supremo del olimpo podía deshacer el don concedido por otro dios; así que, finalmente, dado que Titón no podía vivir en ese estado, pero tampoco morir, la diosa lo transformó en cigarra, la cual desde entonces saludaría a su amada cada mañana con los primeros rayos de Sol.





GIUSEPPE ARCIMBOLDO


La obra del artista Italiano Giuseppe Arcimboldo (Milan, 1527 - 1593) encarna en gran medida el espíritu científico del renacimiento.

Sus cuadros, al igual que los "Gabinetes de Curiosidades" contemporáneos del autor (a los cuales casi nos transportan visualmente), se sirven de distintos elementos que combinados conforman un microcosmos que solo posee sentido en si mismo y en relación con el macrocosmos del que forma parte. Los motivos utilizados reponden a una clasificación metafórica, única y personal, que otorga sentido a sus componentes en base a la interrelación de los mismos.

Se suele considerar la obra de Arcimboldo perteneciente al estilo "manierista". Éste movimiento llevó hasta el extremo los ideales del Renacimiento, que por entonces se encontraban desgastados, casi agotados... y dio como resultado un realismo imposible, de cuerpos retorcidos, posturas incongruentes y anatomías distorsionadas que utiliza colores cálidos pero antinaturales.

Sin embargo la profusión de motivos en la obra del italiano y el abigarramiento de los mismos al formar distintas figuras nos deja ver atisbos del posterior estilo barroco, dentro del que otros le clasifican

Hijo del pintor Biagio, comenzó realizando diseños para vidrieras, si bien su obra convencional, que abarca principalmente temas religiosos ha sido practicamente olvidada, en gran parte debido a la excepcionalidad y rareza de sus otras obras, aunque hay quienes ya ven en ella atisbos del pecualiar estilo que caracterizará sus posteriores trabajos.

En 1560 su fama como artista se ha extendido y se traslada a Praga para entrar al servicio de los Habsburgo, a cuya cabeza por aquel entonces se encontraba Maximiliano II, rey de Hungría y Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Pronto es nombrado retratista en la corte, trabajando también como decorador, diseñador de trajes, organizador de eventos...y sorprendiendo tanto al emperador como a sus sucesores, Fernando II y Rodolfo II , con sus ingenios e inventos

Parece que muchos de sus trabajos se han perdido , pues tras su muerte la obra de Arcimboldo fue rápidamente olvidada y sus cuadros considerados como extravagancias, caprichos o burlas. No fue hasta finales del siglo XIX o principios del siglo XX que fue redescubierto y nuevamente valorado, considerándosele una gran influencia dentro del movimiento surrealista y para uno de los máximos representantes del mismo, Salvador Dalí.


"El Bibliotecario"

De hecho quizá la obra más original e insólita por su estética en el repertorio de Giuseppe Arcimboldo sea "El Bibliotecario" que casi parece antecesora del cubismo del siglo XX.



Una de las primeras series de la que tenemos constancia es "Las Estaciones", de la cual realizó diversas copias entre 1572 y 1573 y que constituye una alegoría de las estaciones representada mediante todo tipo de frutas, vegetales y otros elementos pertenecientes a cada una de las épocas del año que en conjunto conforman cuatro perfiles humanos distintos.

Personalmente, una de las cosas que más sorprendente me resulta de esta serie es el hecho de que el verano, a pesar de la benevolencia con la que normalmente se caracteriza, resulta más inquietante y grotesco que el invierno, considerado la más hostil de las estaciones y que sin embargo, al igual que el otoño, posee cierto toque entrañable en la obra del artista.
Arcimboldo elige perfectamente los elementos que representan cada estación, no solo por su pertenencia a determinada época del año si no por los sentimientos que evocan asociados a ese período. A pesar de que su disposición pueda parecer desordenada y caótica, no es en absoluto casual y está destinada a transmitir un determinado simbolismo.


Posteriormente realizó otra serie de cuatro retratos alegóricos que personificaban los elementos: aire, agua, tierra y fuego. Los tres primeros están formados con las imágenes enmarañadas y entrelazadas de animales pertenecientes a cada uno de los elementos: así la personificación del aire está formada por todo tipo de aves, la de la tierra por mamíferos y la del agua por peces. "El Fuego" está compuesto, sin embargo, por objetos de naturaleza inorgánica relacionados, eso si, con el elemento a tratar, como una pequeña fogata, velas, arcabuces o incluso cañones.

-->Se pueden relacionar las series de "Las Estaciones" y "Los Elementos" mediante un supuesto eje simbólico, que los asocia ( el aire con la primavera, el verano con el fuego, el otoño con la tierra, y al invierno con el agua) y contrapone a través de la orientación de los perfiles los conceptos de cálido/frio y húmedo/seco (el verano es cálido y seco, como el fuego; la primavera cálida y húmeda, como el aire; el otoño seco y frio, como la tierra y el invierno frio y húmedo, como el agua).

Otro de los elementos comunes entre ambas series es la influencia de los motivos y figuras clásicos, algo que encontramos en casi toda la obra de Arcimboldo, especialmente en dos de sus obras más famosas: "Vertumnus" y "Flora". Ambos son retratos alegóricos de dos deidades romanas, masculina y femenina, asociadas a la naturaleza y el mundo vegetal, cuyos elementos utiliza Giuseppe para representarlos.
"Vertumnus" es al mismo tiempo un retrato de Rodolfo II, que Arcimbolo envió junto con "Flora" al emperador como regalo en 1591, después de haberse retirado de la corte para volver a su ciudad natal .


"Vertumnus"

De hecho hay quien considera la obra de Arcimboldo un medio de enaltecimiento de la casa de los Habsburgo, pues a menudo encontramos en sus obras símbolos relacionados con la realeza, como los elementos dispuestos en forma de corona, o que hacen clara referencia al escudo de armas de la familia real.

Rodolfo II fue el último de los emperadores para los que trabajó Arcimboldo, y es sabido que el monarca tenía un gran gusto, heredado de sus antecesores, por lo extraño e inusual y se considera su reinado como la edad de oro de la Corte Austriaca. El emperador albergó en su corte a científicos, alquimistas, astrólogos, inventores, artistas y eruditos, reflejando el "racionalismo irracional", mezcla de ciencia y superstición, que caracteriza la época. Rodolfo II poseía un amplio gabinete de curiosidades, resultado del incremento de las colecciones privadas de sus predecesores, en el que Giuseppe encontró inspiración y pudo observar detalladamente muchos de las plantas, exóticos animales y objetos que conforman sus cuadros.

Una de sus obras más debatidas es "El Jurista", donde un inquietante personaje comparte visión con el ojo de un pollo disecado. Algunos creen que podría tratarse de un retrato de Calvino (aunque no se ha llegado a ningún acuerdo sobre quien es la persona representada), ya que en aquella época el imperio se hallaba dividido entre católicos y protestantes.


Las "naturalezas muertas" y "retratos invertidos" de Giuseppe Arcimboldo han trascendido, pues, su propia época y aún hoy en día resultan sorprendentes e inquietantes, conformando una especie de caligrama pictórico que en ocasiones despierta un inicial sentimiento de desagrado o rechazo, ya que los elementos inertes intentan conformar una figura humana, mezclando lo orgánico y lo inorgánico, la vida y la muerte. En todo caso, tanto técnica como conceptualmente su trabajo posee una maestría y un simbolismo innegables.

"El Asado" (Cuadro invertido)
©2007 DarkMoon
Photography by Evita
Model & Postwork: DarkMoon

sábado, 19 de septiembre de 2009

LA CREACIÓN EN LA MITOLOGÍA GRIEGA

Existen diferentes versiones del mito de la creación en la propia mitología griega.
La "Teogonía", escrita por Hesíodo (S.VIII a.C) contiene los primeros relatos estructurados acerca del origen del universo, los dioses y el ser humano, los cuales provenían de una tradición oral desparecida para siempre.

Según Hesíodo, el mundo surgió de una enorme oscuridad llamada Caos ("el vacío primordial"), , un principio abstracto.
De el Caos surgieron los cinco elementos básicos: Gea (la Tierra), el Tártaro (el mundo subterráneo, en las profundidades de la Tierra), el Érebo (las tinieblas), Eros (la fuerza del amor) y Nix, la Noche (el poder de la oscuridad).


De la unión de Nix y Érebo nacieron el Día y el Éter (personificación del cielo superior), y toda una serie de abstracciones como la Suerte, la Muerte, la Miseria, el Engaño, la Discordia...y de esta última nacerían otras aflicciones como el Asesinato, la Batalla o la Injusticia.
Por otra parte, Gea, la Tierra, engendró por sí misma a Urano, el Cielo, para que la cubriese a ella y fuese un hogar para los dioses que habrían de venir después.
De ella nacieron también las imponentes Montañas, y el Ponto, personificación del Mar, dando así forma a la estructura básica del mundo físico.
Hesíodo describe a Gea como una diosa "de amplios pechos, los cimientos seguros de todo y para siempre"; madre primigenia y fuente de toda subsistencia y fertilidad, encarnando no solo el "cuerpo" físico de la Tierra, sino también su esencia y poder, al igual que sus primeros hijos eran al mismo tiempo divinidades y elementos del universo.
Probablemente el culto a Gea sea mucho más antiguo que el del resto de divinidades.
En toda la región del Mediterráneo se veneraba a una divinidad femenina de la Tierra desde tiempos remotos.
En algunas regiones de Grecia y de lo que posteriormente sería Roma se la conocía con el nombre de Tellus, y siguió rindiéndosele culto aun después de la consolidación del panteón de dioses olímpicos.
Los romanos la veneraban como fuente de donde provenían los recién nacidos, de ahí la costumbre de colocar por unos instantes al bebé en el suelo según acababa de nacer, como reconocimiento del poder de Tellus y para transmitirle su fuerza.

Océano fue hijo de Gea y Urano, y de él nacieropn todos los ríos. En un principio los griegos tenían un concepto de la Tierra como un discso plano, en cuyo centyro algunos llegaron a situar el monte Olimpo, morada de los dioses.

Gea y Urano tuvieron numerosos hijos, muchos de ellos seres monstruosos. Los primeros fueron los Hecatónquiros ("los de cien brazos"), monstruos semihumanos con cien brazos y cincuenta cabezas cada uno.
Después tuvieron a los tres Cíclopes, gigantes con un solo ojo: Arges (el rayo), Brontes (el Trueno) y Estéropes (el Relámpago), todos ellos maestros en el trabajo de la piedra (se decía que ellos habían sido los constructores de las murallas de Micenas).

Gea engendró también por sí sola a otro gran número de hijos, monstruosos algunos, pero no todos.

Los hijos más célebres de Gea y Urano fueron los Titanes, los dioses de primera generación. Fueron estos seis titanes y seis titánides: Océano, dios de los mares y su hermana y esposa Tetis; Hiperión y su hermana y esposa Tía; Temis y Rea, ambas diosas de la Tierra; Mnemósine, la diosa de la memoria; Jápeto, Ceo, Crío, Febe y Cronos.

Los Titanes encarnan en su mayoría las fuerzas de la Naturaleza (a excepción de Mnemósine, la memoria, que fue una aportación tardía al panteón clásico).

Las figuras de los Titanes y sus hijos, así como las de los monstruos y divinidades de esta primera fase de la creación, carecen de la profundidad y personalidad que caracterizarían a los posteriores dioses olímpicos.

El titán Jápeto y Asia (hija de Océano) tuvieron a Atlas (o Atlante), quien más tarde sería condenadoa sostener sobre sus hombros la bóveda celeste por ponerse del lado de los titanes en la lucha de éstos contra los olímpicos.
Según cuenta la leyenda, la cadena montañosa del noroeste de África que lleva su nombre se creó después de que Atlas se convirtiese en piedra para poder sostener tan pesada carga.

Urano enterró a sus hijos en lo más profundo de la Tierra, el tártaro, encerrándolos en las entrañas de su propia madre.
Gea sentía dolor por perder a sus hijos, pero también por la tortura física que suponía tenerlos encerrados en su interior.
Los Cíclopes fueron condenados a vivir en el interior del Etna, siendo sus atronadores murmullos los que causaban las erupciones del volcán.

Llegó un momento en que Gea, incapaz de soportar el dolor y la humillación, convenció a los Titanes para que se rebelasen contra su padre. Sin embargo estos temían a su poderoso padre y solo Cronos fue lo suficientemente valiente como para unirse a su madre en semejante empresa..
Gea creó entonces una hoz que entregó a Cronos, y le mostró donde ocultarse para llegado el momento, sorprender a Urano. Y así, cuando al caer la noche Urano se acostó sobre Gea para hacer el amor con ella, Cronos, saliendo de su escondite, castró a su padre, lanzando sus genitales al mar.


De la sangre derramada de Urano nacieron muchos otros pesonajes míticos, como los Gigantes, las Erinias (diosas vengadoras del parricidio), o las Melíades (ninfas de los fresnos).
De la mezcla del esperma de Urano con la espuma del mar nació la diosa Afrodita.


Cronos ocupó el lugar de su padre como todopoderoso dios del cielo.
Cronos fue identificado por los romanos con Saturno, originalmente un dios del campo y la fertilidad. Bajo su reinado se decía que los hombres había vivído una pacífica Edad de Oro, y sin embargo, en el reino divino, Cronos no tardó en convertirse en un tirano, al igual que lo había sido su padre Urano.
Haciendo caso omiso de los ruegos de Gea para que dejara libres a los Hecatónquiros y a los Cíclopes, tomó por esposa a Rea, otra diosa personificación de la Tierra y la fertilidad, y solo dejó libres a sus hermanos Titanes, en cuyas manos quedó el dominio del mundo.

Cronos y Rea tuvieron seis hijos: Deméter, Hera, Hades, Poseidón, Hestia y Zeus.
Pero tanto Gea como Urano habían profetizado que al igual que había hecho él, uno de sus hijos terminaría destronando a Cronos.
Por esta razón, Cronos devoró a todos sus hijos según iban naciendo.

Rea, al igual que le había ocurrido a su madre, Gea, estaba desconsolada por la péridda de todos sus vástagos, así que con la ayuda de su madre, tramó salvar al último de ellos.
Así, nada más nacer Zeus, Gea lo ocultó y en su lugar entregó a Cronos una piedra envuelta en telas, quien se la tragó sin percatarse del engaño.
Gea escondió al recién nacido dios en una cueva de la isla de Creta, en el monte Dicte, donde fue amamantado por Amaltea, una ninfa-cabra, a la cual posteriormente el dios inmortalizaría en la constelación de Capricornio como agradecimiento.
Rea, preocupada por si Cronos descubría la existencia del niño, ordenó a un grupo de hombres que bailaran y cantaran sin cesar ante la cueva donde se escondía el niño, para que Cronos no pudiese escuchar el llanto del bebé. Estos hombres eran los "curetes", seres semidivinos, célebres por sus danzas, las cuales realizaban entrechocando escudos y lanzas.

Algunas leyendas consideran al dios Pan como maestro de Zeus durante su infancia, mientras que otrass dicen que creció junto a los pastores del monte Ida.

Cuando Zeus alcanzó la edad adulta y supo del sufrimiento de su madre y la muerte de sus hermanos, decidió vengarse.
En un principio Zeus se casó con Metis, ninfa marina célebre por su sabiduría, y ella fue quien le proporcionó a Cronos la droga que le obligó a regurgitar a sus hijos.
Estos, agradecidos, se aliaron con Zeus, comenzando así una guerra entre Titanes y Olímpicos.

La piedra que Cronos se había tragado en lugar de Zeus también fue regurgitada junto a los hermanos de éste, y se dice que se conservaba en el Oráculo de Delfos (el cual también se consideró el "ombligo" del mundo, es decir, su centro).
Este episodio mitológico es, como ocurre con toda la mitología, una metáfora histórica y posiblemente represente en parte el paso del sistema matriarcal al patriarcado. Así, la Edad de Oro, durante el reinado de Cronos, sería una alusión a la época mas temprana del régimen matriarcla, durante el cual la deidad principal era una diosa Madre, representada terrenalmente por una reina o sacerdotisa que pasó a la mitología como Gea o Rea, la titánide personificacion de la tierra, cuyo consorte, el "Rey Sagrado", encontramos en la figura de Urano o Crono. La castración de Urano por parte de su sucesor Cronos, y posteriormente la repetición de este capítulo con Cronos y Zeus simbolizaría la castración y/o muerte ritual anual del rey sagrado durante el perídodo matriarcal.

La contienda entre Titanes y Olímpicos recibe el nombre de "Titanomaquia".
Cronos contaba con el apoyo de sus hermanos y hermanas Titanes, y de los hijos que habían engendrado estos.

Consciente de su inferiorodad numérica, Zeus decidió liberar a los Cíclopes , con la condición de que poveyeran de armas a llos dioses olímpicos. Éstos fabricaron el yelmo que haría invisible a Hades, el tridente de Poseidón y los rayos que se convertirían en símbolo del poder de Zeus.

También liberó a los Hecatónquiros, ganándose así el favor de Gea, que había ansiado largo tiempo la libertad de sus hijos.
Fue ella quien instó a los Titanes a que se sometieran a Zeus, y los más sabios entre ellos se avinieron, pero la mayoría continuó apoyando a Cronos.
Los Titanes estuvieron representados por Atlas o Atlant, hijo de Jápeto.

Estalló así una terrible guerra, que duró largo tiempo, y al final de la cual los Olímppicos cercaron a los Titanes en el monte Otris, donde Hades, armado de su yelmo, se deslizó sin ser visto hasta donde estaba Cronos y lo despojó de sus armas, para que acto seguido Poseidón lo amenazara con su poderoso tridente y Zeus con sus temibles rayos, mientras los Hecatónquiros lanzaban una lluvia de piedras sobre los Titanes.
Así, el bando de Zeus salió victorioso, y los Titanes fueron encerrados en su mayoría en el Tátaro, bajo la eterna custosia de los Hecatónquiros.
Atlas, como ya hemos dicho, fue condenado a sostener sobre sus hombros el peso de la bóveda celeste durante toda la eternidad y Cronos, según algunas versiones fue encerrado en el Tártaro y según otras le fue concedido un digno exilio en la Isla de los Bienaventurados.

Aún así, Zeus no se hizo con el poder absoluto inmediatamente, ya que aunque Gea lo había apoyado inicialmente, con el tiempos e enfadó con él por su forma de comportarse y convenció a los gigantes para que la ayudasen a derrotarlo. Se inició así la Gigantomaquia. De los gigantes se dice que habían nacido de la sangre derramada en la castración de Urano, aunque según otras versiones fueron creados por la propia Gea para que la ayudasen a derrotar a Zeus.

Los gigantes atacaron a los Olímpicos arrojando enormes piedras y robles ardiendo a los cielos; pero ahora los olímpicos contaban también con sus propios hijos: Ares, Hermes, Apolo, Artemisa y Atenea, quienes fueron de gran ayuda.
Los dioses supieron a través de un oráculo que solo podrían herir a los gigantes recurriendo a un mortal.
Así que recurrieron a la ayuda de Heracles (Hércules), con ayuda del cual derrotaron efectivamente a los gigantes.

Pero Gea, aún furiosa, creó al monstruo Tifón, un ser con cien cabezas de dragón, serpientes a modo de patas y varios centenares de manos.
En esta ocasión Zeus se enfrentó a Tifón en un combate cara a cara. En un momento del combate, Tifón consiguió cortar los tendones de los pies y las manos de Zeus, tras lo cual los escondió; pero Hermes logró encontrarlos.
Finalmente Zeus logró aplastar a Tifón bajo el peso del Etna.
Gea aceptó su derrota y no volvió a rebelarse contra Zeus.
Éste se convirtió en dios supremo del Olimpo, y concedió a sus hermanos Hades y Poseidón el dominio del inframundo y los océanos respectivamente.